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El Clitoris de Camille
Editorial Seix-Barral
Delirante,
cómica, brillante, absurda, todo amalgamado en una misma
identidad, tan mágica como indescifrable. La historia de Dante
Cornellius, personaje obsesionado con los excrementos y cuyo cabello
imagina cambiar de color a cada instante, no dejará indiferentes.
Fue
saludada por
Pere Gimferrer, director literario de Seix Barral, como una nueva oleada
de viento fresco en la joven narrativa actual.
Ricardo Senabre subrayó
para EL CULTURAL del diario EL MUNDO los giros o juegos estilísticos del
autor, junto a su pasión por los derrotados de toda condición, los
bohemios sin ninguna solución, los malditos que sólo se tienen a sí
mismos.
“Qué difícil es matarse cuando uno quiere morirse de veras”,
susurró el autor en una de sus muchas presentaciones, visiblemente
agotado. Con algo de metaliteratura, mucho de tragedia, completo
esperpento, misa negra o medránica, orina verde de los necios, consiguió
su autor hacer dudar a un sinfín de críticos que no sabían en qué
límites encuadrar el presente texto.
“¿Pero esto que es?”, preguntaban
determinados reseñistas en sus parpadeantes crónicas. La locura del
texto, milagrosamente, no puede desligarse de la propia locura que
genera la difícil comprensión del mismo o su intento más visible.
Sorprendentemente, quizás en el colmo de la tragedia, algunos lo han
calificado de “humor prodigioso”. Texto brillante, alucinado, cuya
primera referencia clásica sería “El diablo en el cuerpo” de Radiguet. |