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Los héroes inútiles
Ellago Ediciones
Partiendo
de dos conocidas citas de Baudelaire (“El oficio de héroe sigue vacante”
/ “Nada me ha producido tanto espanto como el llegar a ser una persona
útil”) nace este libro de cartas estúpidas, un poco locas, mantenido
durante seis años de correspondencia entre los autores. El libro, como
no podría ser de otro modo, es ajeno a cualquier hilo argumental
posible. Panero y Medrano se escriben para no escucharse, para no leerse
y quizás para seguir un poco odiándose. Mucha vida (lo que les ocurre,
lo que ven, lo que sienten) y muy poca pedantería (nada de tesis o
tesinas acerca de lo literario) pueblan estas páginas rotundas, escritas
con la garra de aquellos que se aferran al folio porque la vida les
falla, porque la vida les sigue fallando, y el folio diario es ya el
andamio del que no conviene bajarse, el único mecanismo que liga lo real
con lo onírico o aventurado. Presentado por Luis Antonio de Villena de
una manera un tanto hiperbólica (“cuando se iba de chulos o chicos con
Panero”), el libro levantó en su fecha una tremenda polvareda e incluso
tuvo algún proceso judicial debido a la demanda de alguno de los
muchísimos nombres propios que salen en el texto, ya cauterizados todos
ellos mediante iniciales. Mucho más que cualquier tratado posible acerca
de una peligrosa bohemia; este libro arde por sí mismo, es la anatomía
exacta de la llama tras haber encendido sin dilación posible la mecha.
Lo que queda de la vida tras la escritura, jamás al revés o en cualquier
otro sentido. |